La gestión de la saturación sensorial es fundamental para las Personas Altamente Sensibles. De ella depende en gran parte su bienestar. Sin embargo, para una PAS puede resultar complejo describir cómo es la sensación de saturación. Más difícil aún comprenderla a una no PAS, por más voluntad e interés que le ponga.

En este sentido, este cuento de Coelho nos proporciona una bella metáfora que nos aproxima a lo que siente una Persona Altamente Sensible cuando llega a paralizarse por saturación ante una situación prolongada de estrés:

Un explorador, ansioso por llegar cuanto antes a su destino, en el corazón de África, ofreció una paga extra a sus porteadores para que anduviesen más deprisa. Durante varios días, los porteadores apuraron el paso. Una tarde, sin embargo, se sentaron todos en el suelo y dejaron la carga, negándose a continuar.

Por más dinero que les ofreciese, los nativos no se movían. Finalmente, cuando el explorador pidió una explicación para aquel comportamiento, obtuvo la siguiente respuesta:
– Hemos andado demasiado deprisa, y ya no sabemos ni dónde estamos ni qué estamos haciendo. Tenemos que esperar a que nuestras almas nos alcancen.

Paulo Coelho. Maktub      

Siguiendo el símil del relato, una PAS se convierte en un explorador ansioso cuando, en su necesidad de afrontar nuevos retos; de investigar el mundo para comprenderlo, con una visión cada vez más amplia, más completa y más profunda; o de seguir la actividad de otra persona, no cuida su propio ritmo  y deja de respetar el tiempo que necesita para procesar toda la información acumulada, así como el descanso que evitará que se sature.

En esas ocasiones, el cuerpo sensible, que en el cuento estaría representado por los nativos, se ve forzado a realizar un sobresfuerzo que, prolongado en el tiempo, lleva a la saturación y a la necesidad de detenerse porque invade la sensación de “haber perdido el alma”.

Así que si eres Altamente Sensible recuerda:

  • Acelerar tu ritmo natural de manera prolongada te desconecta de tu alma.
  • Llevar la carga de los demás te desconecta de tu alma.
  • Adaptarte a la manera de hacer de otras personas, cuya naturaleza e intereses son distintos a los tuyos, te desconecta de tu alma.
  • No valorar el coste de la recompensa te desconecta de tu alma.

Cuando te sientas saturad@, desconectad@ de tu alma, haz como los nativos y escucha tu sabiduría interna:

  • Dedícate un instante para estar a solas.
  • Observa lo que has estado haciendo y qué te ha llevado a esa situación.
  • Mira dónde estás y cómo te sientes.
  • Pregúntate qué necesitas para bajar el nivel de saturación.
  • Y date tiempo para esperar a que te alcance tu alma.

Seguir estas pautas permite que las PAS puedan salir a explorar hacia fuera, el corazón de África y otros corazones, de manera respetuosa consigo mismas. Y también que puedan explorar hacia dentro, el propio corazón, del que son nativas.

Si quieres profundizar en esta u otras cuestiones, puedes contactar a través de hola@abriendopuertasterapia.com.

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