Cuando comparto que soy una PAS (Persona Altamente Sensible) con alguien que no ha oído hablar sobre ello y explico las características de este rasgo, con frecuencia me suelen decir: “me siento identificad@ con esto que me cuentas, ¿seré PAS?”. Para responder a esa pregunta es importante conocer algunas claves.

La alta Sensibilidad es un rasgo de la personalidad que dio a conocer en 1996 la doctora Elaine Aron a través de su libro The Highly Sensitive Person, editado en castellano en 2006 como El don de la sensibilidad (Ed.Obelisco). Principalmente, se trata de un rasgo neurobiológico natural, que presenta entre el 15 y el 20% de la población, y que se caracteriza por una mayor recepción de información sensorial.

Según las investigaciones de la Dra. Aron, se puede calificar a una persona como altamente sensible cuando reúne estas cuatro características:

  • Profundidad en el procesamiento de la información recibida. Las PAS observan las situaciones desde todas las posibles perspectivas, comparan los nuevos datos con experiencias pasadas, indagan en los detalles, toman conciencia y consciencia de las múltiples soluciones, las relacionan con vivencias anteriores o las proyectan en el futuro. De esta manera, las Personas Altamente Sensibles suelen poseer un amplio mundo interior y buscan conexiones profundas en sus relaciones con otras personas y con el entorno, disfrutando especialmente del contacto con la naturaleza.
  • Sobreestimulación. Las Personas Altamente Sensibles poseen un sistema neurosensorial agudo y fino, lo que ocasiona que perciban de un modo intenso los estímulos sensoriales y emocionales del entorno. Debido a esto, se saturan y se sienten sobreestimuladas cuando tiene que procesar mucha información a la vez. Sin embargo, esta misma agudeza neurosensorial, junto a la fuerte emocionalidad, les permite disfrutar de pequeños detalles que les llegan a través de los sentidos como un sutil aroma, una delicada melodía o la forma en que la luz incide en un determinado instante.
  • Intensa emocionalidad y empatía ante situaciones y sensaciones. Según estudios científicos, el cerebro de una Persona Altamente Sensible presenta mucha más actividad en las áreas neuronales relacionadas con las emociones y con la interacción, así que la manera de experimentar las emociones (la felicidad, la tristeza, la alegría, la injusticia, la belleza, etc.) es muy fuerte y conforma en gran medida la manera de ser de una PAS. También poseen una fuerte empatía, cualidad que utilizada de manera constructiva, es decir, sin llegar a fundirse con el otro, hace que las Personas Altamente Sensibles tengan una gran capacidad natural para ponerse en el lugar de los demás
  • Sensibilidad, tanto en relación a los cinco sentidos (vista, tacto, oído, gusto, olfato), como en lo relativo a matices que signifiquen un pequeño cambio en las condiciones del entorno o en el estado emocional de las personas con las que se encuentra. Una PAS puede detectar el sonido de un grifo goteando a lo lejos, una pequeña corriente de aire, el ambiente que hay cuando entra en una habitación, etc.

La manera en que se reflejan estas características en la vida cotidiana de una PAS puede variar dependiendo de cada persona, sin embargo, estas son algunas representativas:

  • Se agobian cuando tienen muchas cosas que hacer en poco tiempo.
  • Se esfuerzan mucho por no cometer errores o para no olvidarse de algo, ya que tienden a buscar la perfección.
  • En los días ajetreados, suelen tener necesidad de retirarse a un lugar donde encontrar tranquilidad en soledad.
  • Les abruman las luces brillantes, los olores fuertes, los tejidos toscos, los ruidos fuertes o las sirenas de policía.
  • Les afectan los estados emocionales de otras personas.
  • Tienen una vida interior rica y compleja que, en muchos casos, sienten que no pueden compartir.
  • Tienen la sensación de ser conscientes de aspectos muy sutiles en tu entorno.
  • Suelen evitar las películas y series de televisión violentas.
  • Les conmueven profundamente las artes.
  • Suelen percibir y disfrutar de las buenas esencias, sabores, sonidos, etc.
  • Tienen la tendencia a infravalorarse como personas.

Entonces, surge la pregunta: “si me sucede todo esto, ¿soy una Persona Altamente Sensible?” Es posible. Para detectarlo, la Dra. Aron diseñó un test con algunos de los marcadores que definen el rasgo. Sin embargo, más allá de cualquier test, la manera más certera de saber si eres una Persona Altamente Sensible es conocer lo máximo de este rasgo y sobre todo observarte y conocerte a ti mism@. Te recomiendo estos vídeos para saber más sobre el rasgo:

Y te proponemos acompañarte en tu proceso de observación y autoconocimiento. Descubre aquí cómo trabajamos con Personas Altamente Sensibles y contacta con nosotras a través de hola@abriendopuertasterapia.com para empezar. Nos encantará acompañarte.

Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail